
Ventana, hambre compulsiva,
me mataré de lluvia, algún loco
andará cuerdo para mí.
Fiebre, saltando teclas de lana
tejiendo ventanas verdes, como tú.
Ahora quiero ser payaso…
Tanto trabajar para que el monedero
se vacíe en tu bolsillo. Torpe…
Reliquia maltratada, la que buscas
en mis pechos.
Oponerme a contar números que fallan,
resentirme hasta el agotamiento de la pupila de almendra.
Desaparecer con una botella de ginebra
tónica en los icebergs, barco y hielo.
© de la imagen y el poema: Montserrat López Rueda.
