Cerca crepita la muerte.
Horas ardientes levantan la piel.
El fuego camina sin rumbo,
se acerca humeante hasta la colmena
la calcina,
la devora,
se la traga.
Los insectos desaparecen bajo el manto
chamuscado de mil hojas,
solo queda la imagen negra en las piedras,
ahogadas,
sin vida.
Un pueblo gris está a nuestra espalda.
Una hermosura roja tras la ventana,
y el cielo que inunda lo imposible,
sobrevive, vierte y llena
de gotas las almas…
©MONTSERRAT LÓPEZ RUEDA
(© Imagen: Pixabay).
