CHARLIE, EL AMIGO DEL PÁJARO

La música traspasa las paredes, gorgotea en el saxo. Una mano negra enamora las notas ahogando los gritos del público. La ciudad en reposo sueña entrar en el cabaret del pájaro. Allí el swing vacila alto, como la noche, y los borrachos tocan el culo de las chicas mientras, con la otra mano, sostienen las

OJOS HERMANOS

Resucitar de las uñas el interior de unos labios, cercado al abismo en carne ardiendo, el amante húmedo amortaja el lagrimal de unos ojos hermanos. Cerca la nieve de aceite, depósitos de ternura suicida, tropieza moribundo gusto de amor y arena, sin lechos vacíos, fija una queja en el umbral de un vuelo cuchillo. La