Resucitar de las uñas el interior

de unos labios, cercado al abismo

en carne ardiendo, el amante húmedo

amortaja el lagrimal de unos ojos hermanos.

Cerca la nieve de aceite, depósitos

de ternura suicida, tropieza

moribundo gusto de amor y arena,

sin lechos vacíos, fija una queja

en el umbral de un vuelo cuchillo.

La voluntad del pan de cada día

choca en el rebaño de hojas crecidas.

Es doloroso el ardor, el ansia como sed.

Olas de olvido lamen la frente

con largos racimos de orillas erectas.


DUENDES

En la patria bastarda donde nací,

los duendes maquillan sus mejillas

con falso colorete.

Y preparan sus discursos

para la noche de la victoria.

Después de todo, son grandes histriones

que hacen reír a la chusma,

incluso al más erudito.

POEMAS DE «PÚRPURA LIBERTAD» (1995)