Camina el agua serena

concentrada

en su cosmos,

suspira poblada

de peces aburridos

y mimosos,

se cierra lejos

de la orilla quebrada,

parada

se balancea en una ola

de arena rubia,

tumbada

estira sus brazos azules,

impenetrable

bajo el horizonte dulce

de la luna

que regresa

ahogada.